No sólo es un día

Por José Barbosa

“En la actitud del silencio el alma encuentra el camino en una luz más clara, y lo que es difícil y engañoso se resuelve en su claridad” 
Mahatma Gandhi

Muchas veces me dijeron; no todas las personas nacen con inteligencia, sino que con el paso del tiempo aprendemos y más si somos atentos. Hay que saber esforzarnos por nuestros sueños e ideales, por conocer un poco de todo y tratar de ignorar menos. Aunque sería erróneo decir que todos sabemos de todo o que alguien es 100% experto en todas las ramas. Porque sería imposible.

Todos somos muy ignorantes, lo que pasa es que no todos ignoramos las mismas cosas. Pero he aquí mi mayor punto: La sociedad siempre va a juzgar algo, y más que ese algo a alguien. Pero, ¿qué pasa cuando ese alguien no tiene ganas de salir adelante y siente miedo de todo?

Hay personas que sienten una angustia todos los días acerca de lo que van a hacer de su vida profesional o de su vida personal, y se la pasan pensando día a día si son lo suficientemente capaces de salir adelante. Sienten miedo y confusión y su autoestima está por los suelos. Personas que tienen un trastorno depresivo permanente, y asimismo un trastorno de ansiedad.

No es una burla y si tú que estás leyendo esto te ríes, de verdad espero que nunca en tu vida te llegue a pasar. Porque las personas que sufren de ansiedad no viven tranquilas y la ansiedad es una respuesta a sus emociones ante situaciones reales e imaginarias que se propagan en su mente por medio de estímulos que los llevan a pensar en miedos, sentirse débiles y nerviosos todo el tiempo.

Personas que su nivel de actividad y capacidad motriz disminuye casi un 70% más que el de los demás porque tal vez no logran descansar durante la noche y su mente solo divaga. Y hasta entender estos trastornos, los demás no podemos hacer nada más que comprender a estas personas. Aunque en su mayoría lo pueden llegar a ocultar, por pena tal vez.

Las personas que sufren de depresión y ansiedad, quieren luchar ante este tipo de situaciones pero no saben cómo, ni a quién acudir. Intentan huir y escapar de su realidad. Quieren sentirse queridos y adaptados ante la sociedad, pero saben que algo dentro de ellos no está bien y no va bien y hasta que nosotros sus amigos, familiares o nosotros mismo que llegáramos a pasar por esto, hasta entender qué es lo que sentimos, podemos regresar a un estado de bienestar.

<< Por un momento, me gustaría que analizaran esto: me despierto cansado porque no pude dormir y así llevo casi medio año. Obsesionado con el día a día, pensando y repitiéndome los errores que he cometido y las oportunidades que he dejado pasar, por qué no hice bien mi trabajo, por qué no hice bien ese trabajo en equipo que me pidieron, por qué no llegué temprano y salí a flote de las tareas que me ponían.

No tengo seguridad de nada, le temo a los accidentes, a conocer personas, a no saber qué decir en una conversación, en una entrevista de trabajo; es más, ¿soy bueno para el trabajo? Y gran parte del tiempo me entra esa paranoia de que alguien me persigue, que nadie me quiere o que mis amigos no son lo que parecen ser por qué siempre ha sido así y tengo miedo de que me lleguen a fallar nuevamente. Y trato tal vez en algún momento de convencerme que todo está bien.

A veces me da tristeza abrir las redes sociales y también un poco de envidia y pienso; ¿estoy mal en sentirla? Ver que mis amigos y conocidos están triunfando y cumpliendo sus sueños, viajando y viviendo emociones gratas y emocionantes que a mí me gustarían vivir. Me desplazo sin un rumbo fijo y doy soluciones a mis problemas, pero… a corto plazo, nunca a largo y en el fondo esa ansiedad empeora y es mala. >>

¿Qué tal? Suena muy negativo, pero en estos momentos hay personas que piensan así. Personas que como tú y como yo tienen sueños. Pero no tienen la lucidez de lograrlos porque no es que sean flojos o no en su mayoría. Sino que sufren de un trastorno psiquiátrico de ansiedad y depresión, que muchas veces he escuchado por familiares y amigos que es un pretexto para la flojera y mediocridad. Pero se equivocan, porque hay estudios.

Gran parte del este pequeño texto recordé lo que vi en un video hace tiempo, pero no recuerdo dónde y me pareció un tema excelente para destacar en este que es su espacio. Saber que hay personas que se ahogan en su vida diaria y no saben qué hacer y si tu eres una de ellas, habla y no tengas miedo. Nadie te va a juzgar, porque el mayor de todos los jueces eres tú. Y sí, la vida es dura y mucho. Pero si tu no sales de ese miedo que te carcome día a día, nadie te va a ayudar y puede que tengas a tu lado familia y amigos que puedan darte un apoyo incondicional.

Solo recuerden que no es justificar la apatía hacia las situaciones, sino dar un punto medio de que todo se justifica y tiene una explicación. Y mi lema principal; “NO JUZGAR A LOS DEMÁS, SIN CONOCER SU HISTORIA”. Porque para ellos puede ser que no sólo es un día, sino todos los días.


Imagen: http://www.cuidateconsalud.com/wp-content/uploads/2017/01/ansiedad-depresion-estres-sintomas.jpg

Los comentarios están cerrados.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: