Siempre solo (Parte II)

Por Hugo S. Mestizo Frente a la puerta del bar había un pequeño puesto, que más bien era un cajón amarrado a un teléfono público, atendido por una anciana mal encarada. Compré un cigarro y lo encendí. “Gracias”, dije y la vieja, sin relajar su enfurecido semblante, aventó las monedas con que pagué a un grasiento... Leer más →

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